climatologia, medioambiente

El Agua y el Clima

Lo que se oye y su estadística

Cada año parece que rompemos un nuevo record sobre la temperatura más alta registrada o sobre la cantidad de agua que cae o que no cae, o sobre la estación más cálida, o bien acerca del período más largo de temperaturas extremas o sequías.

Es un tema de interés porque en ello nos va la vida.

El agua es necesaria para todo, para beber, para cultivos, para el uso doméstico, el uso industrial y todo lo que tiene que ver con las personas en general.

Así a través de los medios de comunicación no hay día que pase en que se destaque algún dato inquietante.

Desde que se tiene registro histórico del clima y lluvias se llevan a cabo diversos estudios estadísticos sobre el tema como: la cantidad de agua caída en un punto concreto, el agua caída en una estación del año, la que cae en un año entero, el agua que cae en un país, y en un continente y en general en el planeta.

Todos estos datos son muy variados y complejos cuando se cruzan entre sí para obtener lecturas y conclusiones que determinen cuál es su tendencia.

Pero hay que tener cuidado con la métrica de los mismos porque según en qué sentido u otro lo enfoquemos podríamos llegar a conclusiones precipitadas y faltas de coherencia.

Y la base de todas estas conclusiones está relacionada con el propio método de estudio.

No es lo mismo llegar a una conclusión con los datos correspondientes a cinco años en una región pequeña que si lo hacemos con los datos de los últimos cien años y en un espacio más global.

Con esta relación se obtendrían lecturas globales, eso sí, que seguro nada tendrían que ver con localidades concretas o pequeñas regiones.

 

Consecuencias e Intereses

El tema es bien complejo porque ya no sólo influye el Clima en la cantidad de lluvia que cae en un sitio o la temperatura sino que hay otras muchas variables locales que pueden ser las causantes.

Invierno y Verano

En este sentido, el que llueva menos en un paraje puede ser debido a que se halla transformado el paisaje convirtiendo sectores de bosque en campos de cultivo. En este caso, la reducción forestal hará el lugar con menos humedad y por tanto con menos lluvias debido a que las nubes con menos probabilidad dejarán caer el agua allí por una cuestión física y química.

Pero lo que realmente interesa al ciudadano de a pie a diario es la cantidad de agua disponible en sus embalses y la temperatura que sufre a diario.

Tanto la provisión de agua como la temperatura a que está sometido a diario marca su estado de bienestar a lo largo del año.

 

Registros Históricos

Se tienen registros históricos sobre el clima desde hace 150 años, con una fiabilidad mayor cuánto más cercanos. Los primeros datos que se tienen son ciertos pero son escasos.

Esto permite dar una idea local sobre el clima y la caída de lluvias en aquellos lugares donde se registraron dichos datos pero es imposible conocer de un modo global de modo certero, qué tiempo realmente hizo en el planeta.

No obstante son datos valiosísimos porque son los primeros.

También existen estudios que especulan con el clima y lluvias caídas hace dos siglos, hace cinco, hace un milenio, y más lejos, el clima que pudo haber hace 10.000 años.

Sur de Madrid
junio2017 y enero 2009

Adentrarse en este terreno deja tanto espacio para el error que cualquier conclusión a la que se llegue será veraz en la medida que lo son los datos sobre los que se apoya

Ahí es donde entramos en “tiempo geológico” el cuál marca unas tendencias producidas por ciclos naturales en donde se alternan Glaciaciones con períodos más Templados.

Y entre medias de dichos períodos hay incluso subvariaciones con épocas más frías dentro del frío junto con otras más cálidas. Y al contrario igual, es decir, siglos enormemente fríos dentro de un período templado.

Este caso es el que sucedió, por ejemplo, en la conocida como “Pequeña Edad de Hielo” durante el siglo XVI al XIX aproximadamente entre el año 1580 y 1850

Y no hace mucho, dentro del clima más cálido y templado que vivimos, la Península Ibérica sufrió en el año 2005 y 2009 varias olas de frío. Son situaciones que se producen cada ciertas décadas por multitud de variables, pero que no son lo habitual.

Así, hubo una gran cantidad de nieve que se acumuló en el campo y grandes metrópolis durante cerca de una semana. Y fue muy curioso vivir cómo en ciclos de un mes, muy seguramente influido por la Luna, hubo hasta cuatro nevadas en aquella estación de invierno.

Esas nevadas ni se asomaron los siguientes años salvo en las zonas del Norte del país y montaña.

Y al igual ocurre con las subvariaciones contrarias, es decir, que se dan períodos muy calurosos y de pequeñas sequías dentro siempre de la normalidad de los mismos datos registrados en los últimos cincuenta años y los últimos cien.

En verano de 2015 hubo una ola de calor muy prolongada que cubrió la Península durante mes y medio, y sin embargo el año anterior hubo días muy fríos a mediados de Agosto en donde no era para nada desorbitado ponerse una pequeña chaqueta hasta bien pasado el medio día.

Seguro que ahora con esta primavera de 2017 tan calurosa con temperaturas del mes de Julio, se echa de menos un poco de tiempo fresco.

 

No es sólo el calor sino la falta de lluvia

Y no habría mayor problema si estos períodos de calor no estuvieran relacionados con las “sequías” y los “incendios forestales”.

Sol y Nieve

Cuando hace muchísimo calor las lluvias están siempre lejos. Las lluvias permanecen apartadas de esa región y sólo se cuenta con las reservas disponibles. Pero el calor sofocante va evaporando todo rápidamente dejando el suelo cada vez más seco.

Si se tiene en cuenta que este calor es cada vez más temprano y se prolonga dos o tres meses más de lo normal, estamos hablando que hay una estación entera que desaparece, tal vez media primavera y medio otoño. Esto a nivel medioambiental es catastrófico.

Y si el agua llegase por otro medio, pues tal vez no sería un problema tan grande, simplemente tendríamos un clima más parecido al tropical.

Pero no es así, sino que cada vez tenemos un clima y un espacio que se parece más a regiones en rápida desertización muchas veces de manera irreversible porque la tendencia del clima es en el mismo sentido de la desertización

Con esto se consigue un clima más extremo como hemos visto recientemente en donde los 44 grados del Sur de la Península contrastaron con las violentas tormentas caídas en municipios de Soria y Aragón llenando los campos de toneladas de blanco granizo, o en localidades de Andalucía donde tormentas parecidas originaron violentas riadas como nunca se había visto, todo localizado en puntos muy concretos cuya agua no sirve de mucho creando más daños que la propia sequía.

Y este calor sofocante también promueve incendios como el de Portugal esta semana en donde cayó al parecer un rayo y el fuego lo consumió todo por el viento fuerte y la sequía enorme de la región.

Este tipo de incendio de tipo explosivo o también llamado “tormenta de fuego” dejó de momento un balance provisional de más de sesenta fallecidos y daños de valor incalculable que aun no terminaron.

 

Un lugar para la esperanza

La situación es un poco alarmante, como se destacaba al comienzo, porque aun estamos en Primavera. ¿Cabe esperar que en Verano esta situación mejore?

Contraste del clima

Hay que tener en cuenta que toda situación parece más grave porque la vivimos en el presente. Pero hay que ser objetivo y coherente con los datos que se registran y colocarlos sobre lecturas anteriores para decidir si es una situación extraordinaria o ciertamente normal.

Lo más razonable es pensar que todo esto son simplemente ciclos naturales del clima, nada raro y nada para alarmarse. Hay que pensar con cierta calma que en tiempos anteriores hubo temperaturas y lluvias más extremas que las de ahora

Y también hay que tener en cuenta que este tipo de variaciones en el clima también se ha relacionado con los períodos de tormentas solares de nuestro Sol.

Así las épocas con menos actividad solar registradas correspondieron con los períodos de clima más frío en el planeta

¿Cambio climático? Sí, pero tal vez, aunque algo influido por el hombre, en realidad es seguramente un cambio que de igual modo se iba a producir.

 

Enlaces de interés:

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http://www.sendascaminosyveredas.com

 

autor del artículo:

Jesús Pablo Alonso García

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